viernes, 6 de mayo de 2016

Solitudine

Los fragmentos de memoria
se entrelazan en la mente.
Gritan y ríen.
Con los ojos brillantes.

Austria corre,
cierra los ojos
y la ve.

Vuelve
dos siglos atrás
y se acuerda
de las lágrimas que
bañaban sus mejillas.

El vacío que
amenazaba con
arrancarle la piel
a tiras.

El puño en el estómago
esperando,
esperando,
esperando.

El puño en el estómago
luchando
con una realidad que
no vivía desde la última vez
cuando su vida estaba deshecha
y su alma era un burdel.

El puño en el estómago
cada día
cada despedida.

Austria corre
e Italia, confiada,
sonríe
bañada por el Sol.

Ahora sí. 

viernes, 15 de abril de 2016

Arte

Arte es
buscar cada beso
por debajo de tu piel
como si fuese un
arqueólogo
y fuese a
descubrir
una maravilla
del mundo. 

Arte es
hablar
con esa amiga
de toda la vida
que llegó hace poco
y te hace eterno.

Arte es
no tener que madrugar
y desayunar
en bragas
mirando la ventana
con tu mascota
en tu regazo.

Arte es
llenar el cenicero
de secretos
y el alma
de conversaciones
con tu madre
antes de
dormir. 

Arte es
coger un avión
y acabar
en
cualquier
lugar
del
planeta.

Arte es
mirar la vida
a través de una cámara
y captar
que
eres
lo mejor
que me ha pasado.

Arte es
mirar la vida
a través de una cámara
y captar
que
soy
lo mejor
que te ha pasado.

Arte es
vivir
sin mirar
el reloj.
 

Y sólo disfrutar el momento.
Y sólo VIVIR el momento.

Nos preguntamos qué son las cosas
y aún no sabemos, siquiera, lo que es la vida.

Quizá no lo lleguemos a saber nunca.
O sólo cuando ya sea demasiado tarde
y ya sea hora de cerrar el bar.  

sábado, 9 de abril de 2016

Lo llamaban Magia

Espíritu
salvaje
que hablaba
con susurros.

Espíritu
infantil
que gritaba
en sueños.

Con alas.
Sin cortes.

Espíritu
libre
que es el viento
en tu cara.

Espíritu
de fuego
que calma
tus quemaduras.

Con las suyas.
Sin mirar.

Espíritu
de ave migratoria
sin abandonar
el nido.

Espíritu
que se quedó
a vivir
en tu ombligo.

Con las ganas.
Sin huir.

Espíritu con alma
de cien caballos salvajes
que corren por la pradera
y sueñan.

Espíritu con abrigo
y un corazón en la cartera.

Para pagar todos sus vicios. 

sábado, 2 de abril de 2016

Hagamos ciencia

A veces
necesito
un alma gemela
cuando tú me faltas.

La encuentro.
No la encuentro.

La busco.
No la busco.

Cuando tú me faltas
las ciudades
bellas
se vuelven grises.

Los aviones
vuelan
más despacio y
hacen más ruido.

Los colores
son más débiles
aunque luchan
por ser más fuertes.

El sol
brilla
con menos fuerza.

¿Cómo es posible?

Científicamente
se me ha ido
la cabeza.

Pero, ¿cuándo me he regido
Yo
por datos empíricos?

¿Cuándo, al hablarte al oído,
te he dicho algo
que tenga sentido
para el mundo?

¿Cuándo, al mecerme entre tus brazos,
te he dicho algo
que no esté ya olvidado
para el mundo?

Jamás.
Jamás.
Jamás.

Y que así siga siendo.

Porque,
científicamente,
no podría amarte
con locura.

Porque
no
hay
ningún
estudio
sobre
lo
que
tenemos

TÚ y YO. 

 

sábado, 26 de marzo de 2016

Crónicas del sofá de nuestra casa



No hay nada más bonito que,
cuando tú y yo, 
nos sentamos a hablar.

Desde fuera, quizá, pueda parecer una cosa normal, 
pero, 
para nosotros,
es como un acto sexual.

Un ritual.  

Las palabras, 
creándose,
ejecutándose en nuestras jóvenes gargantas,
luchando por salir,
atropelladas,
pero claras,
dando forma a una conversación
que podría durar milenios.

Así es nuestra relación.

Un torbellino de conversaciones que,
normalmente,
se prolongan durante la madrugada.

Que nos quitan el sueño, para hablar de los nuestros.
Que nos hacen llorar, por creer que no los alcanzaremos jamás.

Y,
tiempo después,
cuando estamos rozando esas metas, 
que creíamos imposibles, 
con la punta de nuestros dedos,
recordamos esas charlas íntimas y,
Agradecidos,
no podemos más que hacernos el Amor
y sonreír a la Naturaleza por tenernos.

No somos un ejemplo de Nada,
pero,
para ti,
para mí,
lo somos Todo.

Y con eso basta.

jueves, 24 de marzo de 2016

Un día de primavera

Hace un día radiante
pero parece
que hoy los versos
se me quedan en los labios.

Hace un día radiante
pero parece
que hoy las páginas
se me deshacen entre los dedos.

A veces
quisiera convertirme en
una ráfaga de viento
para huir muy lejos.

Y volver por casualidad.
Y volver si me da la puta gana.
Y volver porque me quieres.

A veces
quisiera convertirme en
un diente de león,
y arrasar con la hierba,

y hacerla florecer ad infinitum
como hiciste tú conmigo,
que aún hoy sigo siendo flor.

No tienes ni idea
de lo que me jode admitir
que la ciudad sin ti
es un desierto.

No tienes ni idea
de lo que me jode admitir que
contigo
cualquier lugar me vale.

Y lo hiciste tú conmigo.

Que por suerte,
¿o por desgracia?
me enseñaste
que nuestra casa está en todas partes
que no nos hacen falta unas paredes
que delimiten
lo que es para nosotros Amor.

Ya no sé si tengo que quererte u odiarte
porque no puedo vivir sin ti
y no tienes ni idea de lo que me jode. 





 



martes, 22 de marzo de 2016

Como un grito en el espacio


¡Muerte! ¡Muerte es lo que llega a mis oídos, Jack!
Muerte, muerte, muerte.
La sangre, de inocentes,
vertida por causas (in)nobles.

La sangre
de los de aquí, y los de allá.
Todos caídos, masacrados, por pactos
con el mismísimo Diablo.

¿Y su nombre?

No es Satán.
No es Mefistófeles.
No es Lucifer.

Es un Diablo de traje y corbata,
armado con un maletín hasta los dientes.
Es un Diablo que ya decidió por nosotros
que vive con nosotros.

¿Ves a esa maraña de gente?
Sucia, pobre, desorientada.
Son sus víctimas.

¿Ves a esa maraña de gente?
Aseada, con trabajo, con casa.
Son sus víctimas.

Y, entonces, ¿cuál es la diferencia?

¿La diferencia?

Que, los segundos,
anclados en su arrogancia Blanca y Super-ficial,
todavía no quieren creer que
ellos
son la principal víctima.

Me dais asco.