sábado, 26 de marzo de 2016

Crónicas del sofá de nuestra casa



No hay nada más bonito que,
cuando tú y yo, 
nos sentamos a hablar.

Desde fuera, quizá, pueda parecer una cosa normal, 
pero, 
para nosotros,
es como un acto sexual.

Un ritual.  

Las palabras, 
creándose,
ejecutándose en nuestras jóvenes gargantas,
luchando por salir,
atropelladas,
pero claras,
dando forma a una conversación
que podría durar milenios.

Así es nuestra relación.

Un torbellino de conversaciones que,
normalmente,
se prolongan durante la madrugada.

Que nos quitan el sueño, para hablar de los nuestros.
Que nos hacen llorar, por creer que no los alcanzaremos jamás.

Y,
tiempo después,
cuando estamos rozando esas metas, 
que creíamos imposibles, 
con la punta de nuestros dedos,
recordamos esas charlas íntimas y,
Agradecidos,
no podemos más que hacernos el Amor
y sonreír a la Naturaleza por tenernos.

No somos un ejemplo de Nada,
pero,
para ti,
para mí,
lo somos Todo.

Y con eso basta.

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